Carlos Fierro vive un gran momento con el Rebaño Sagrado, el canterano de Chivas ha regresado más fuerte que nunca después de ser cedido con Gallos Blancos y poco a poco ha conseguido que Matías Almeyda lo considere como un titular más en la plantilla.
Tras conseguir la Copa del Mundo U17 en 2011 y debutar a muy temprana edad, Fierro vivió momentos de mucha amargura por la falta de oportunidades e incluso pensó en retirarse al no ver un futuro claro en su vida dentro de las canchas.
A pocos días de haber conseguido alzar la Copa del Mundo, complicaciones de un cáncer pulmonar le arrebataron del camino a su hermano Gustavo, 5 años mayor que Carlitos, con quién soñaba en pisar juntos la cancha.
“Fue lo más complicado que me tocó vivir, soñábamos con jugar juntos en Chivas; me tocó disputar partidos de Tercera División con él. Ahora tengo un ángel en el cielo y sé que está conmigo entrenamiento, en cada juego”, confesó.

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