viernes, 31 de marzo de 2017

JESÚS SÁNCHEZ Y SU RESURGIMIENTO

En el 2015 fue borrado del club, marcado como el villano del equipo, pese a ser un pésimo año para toda la escuadra, los errores y bajo nivel de juego se marcaban más en jugadores como el 17 del Chiverío, Jesús Sánchez fue relegado al banquillo y con solo 32 minutos en todo un torneo no se dió por vencido y hoy vive una realidad completamente distinta.


Cuando todo mundo lo daba por acabado y era marcado por todo mundo como uno de los principales culpables de los malisimos torneos del Club, Jesús redobló esfuerzos y levanto su nivel hasta llenar el ojo del actual técnico del Rebaño y sin duda hoy es una pieza inamobible de la banda derecha de cuadro tapatío.

En entrevista con AS México esto fue lo que platicó el Chapo sobre esos amargos momentos en su carrera:

- Hoy atraviesas un gran momento, pero no siempre fue así. En el Clausura 2015 jugaste sólo 32 minutos de Liga y al siguiente torneo apenas 269. ¿Cómo fue ese año con tan poca actividad para ti?

- No fue fácil, eso te lo aseguro. Fueron momentos difíciles por lo que bien dices tú: inactividad, pocas oportunidades, pocos minutos. No encontraba regularidad. No tenía la oportunidad de estar ahí. Se vivieron tragos amargos que ayudan ahora para estar acá. Te ayudan a estar bien mentalmente. Te ayudan a saber que estuviste en un momento difícil y que eres capaz de superarlo. Que puedes superar lo que venga.

- ¿Cuándo tocaste fondo?

- Creo que después de mis lesiones fue el momento que más difícil vi el panorama. Tuve dos lesiones de rodilla, después vinieron desgarres que me dejaron fuera casi cuatro meses. Más el tiempo de la rodilla fue como año y medio. Creo que ese momento fue donde flaqueé más, pero seguí con la mentalidad de que no quedara por mí. Sabía que si perseveraba, en algún momento se me iba presentar otra oportunidad y gracias a Dios se dio.

- En ese momento de flaqueza, ¿qué pasa por la mente? ¿Pensaste que quizá tendrías que retirarte o que el futbol no sería lo que habías soñado?

- La verdad nunca pensé en retirarme, ni dejar el fútbol. Los momentos de flaqueza fueron las lágrimas, la frustración que sentía por no poder estar, por no tener oportunidades, por las lesiones. Pero por mi mente nunca pasó ni retirarme ni dejar el fútbol ni nada. Simplemente para mí la flaqueza fue esa: lágrimas, sufrimiento y un sentimiento de tristeza.

- ¿Lloraste solo?

- Muchas veces me tocó llorar solo y muchas veces con mi esposa. Siempre estuvo ahí, siempre ha estado igual que mis padres y mis hermanas. Mi familia fue el soporte en ese momento, porque la verdad que sin ellos hubiera sido más difícil de recorrer el camino. Agradezco que siempre estuvieron en los momentos difíciles y ahora que están en los momentos buenos lo comparto de igual manera con ellos.

- ¿Cómo te sientes de saber que después de todo eso, hoy eres para mucha gente un ejemplo de perseverancia?

- Me siento muy feliz en lo personal. También contento si puedo servir de ejemplo para alguien. Trato de serlo siempre, dentro y fuera de la cancha. Trato de ser una persona honesta. Ser una persona perseverante, trabajadora, que intenta día a día dar lo mejor de sí. Creo que en esta vida no hay varitas mágicas. La base del éxito es el trabajo y es lo que yo hago: trabajar, esforzarme y disfrutar. Si disfruté los momentos difíciles de cierta manera, también disfruto ahora los momentos buenos.

- ¿Crees en Dios, “Chapo”?

- Sí, bastante.

- Hay quienes dicen que casos como el tuyo o el de Miguel Layún son un “milagro”. ¿Crees que existen los milagros en el futbol? ¿Tu caso es un milagro?

- Sí. Creo que todo va de la mano. Soy un hombre de fe. Siempre me levanto y me duermo agradeciendo. Sin duda alguna puede haber ángeles que me ayudaron. Yo sé que sí. También se combina el trabajo, la dedicación. Hay muchas cosas, pero lo más importante es el no desistir, el insistir, el seguir trabajando, dando lo mejor de ti, día con día. Por ende, tardo o temprano te puede llegar algo bueno.

- Luego de estar prácticamente “cepillado” en ese 2015 del que hablábamos, reapareces cuando Matías Almeyda decide ponerte en un Clásico, con toda la opinión pública en contra. ¿Es casualidad que tu repunte haya sido con él o en verdad el técnico ha sido un factor?

- Sin duda alguna es un factor. Matías me ha dado la oportunidad de hacer lo que más me gusta. Me ha dado la confianza. Para mí, la confianza para un jugador lo es todo. Cuando tienes confianza, fluyes libremente. Eso me ha dado también y siempre le estaré agradecido. Espero seguirle correspondiendo con buenas actuaciones y tratando de dar lo mejor de mí para bien del equipo.

- Ese 2015 cuando tocas fondo, coincide también con que te casas, empieza tu repunte en la cancha y hoy estás por tener tu primera hija. ¿Esa estabilidad familiar cómo ha ayudado en el progreso del “Chapo” desahuciado al “Chapo” que hoy está arriba?

- Bastante. Estoy muy agradecido con mi esposa. Siempre lo voy a estar. Aguantó los momentos difíciles, porque muchas veces la familia es la que sufre más en los momentos complicados. Es la que lee más (las críticas de aquel momento), yo trataba de no leer tanto. Siempre he sido una persona mesurada y trato de ser ecuánime. Obviamente, ante en situaciones difíciles hay momentos de flaqueza, pero estoy muy agradecido con ella. Tengo una estabilidad muy buena, compramos nuestra casa, tendremos nuestra hija, vinieron muchas bendiciones que doy gracias a Dios y las disfruto. Soy una persona muy positiva y si disfruté los momentos difíciles, ahora los momentos buenos que son los más felices de mi vida.

Sin duda alguna una pieza clave en la busqueda de los campeonatos de Copa y Liga con un gran nivel de juego y sobre todo un gran amor a los colores rojiblancos, sin duda tendrémos muchos más de Jesús "Chapito" Sánchez.

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