Al fin. Aunque fuera en un partido amistoso, Ángel Reyna utilizó la playera número diez de este glorioso club y lo hizo bastante bien. Fue ayer, en el empate 1-1 frente a Veracruz en el Estadio Jalisco.
Movedizo, pidió siempre el balón y trató de asistir a sus compañeros con algunos pases dignos de su clase.
De esta manera, el volante ofensivo ya comenzó a sentir lo que significa jugar para el Rojiblanco, aunque fuera un duelo de preparación.
Su manejo de la pelota está intacto y se mantuvo entre los contenciones y los delanteros, aunque se le notó la falta de ritmo futbolístico debido a la exigencia física de la pretemporada.
Es un jugador que le puede dar mucho a Chivas y buena parte de nuestras esperanzas están depositadas en él.

No hay comentarios:
Publicar un comentario